Poemas

Lucas Ariel Ferrero

 

Lucas Ariel Ferrero (José Mármol, 1993): Poeta y Músico, reside en José Mármol en donde pasó casi toda su vida. Escribe desde hace varios años, se presenta esporádicamente en varios lugares de la escena del conurbano sur, como a veces también en capital. También es guitarrista y tecladista en Jacarandaes, y en Espirales. Le interesa trabajar sobre lo Espiritual del poema y en lo místico, buscando aquello que trascienda la simple definición de belleza que se puede encontrar en un diccionario. Intenta llevar la belleza desde lugares crudos y reales, desde lo más inhóspito del hombre.

 

-¿Es la poesía un estado específico al que podés ir cuando querés? ¿La esperás? ¿Cómo sucede para vos el momento de la creación?

 

Si bien no estoy de acuerdo con precisar a la poesía como un “estado” al que se entre y se sale, ya sea con o sin voluntad, puedo decir que aquella situación en la que se la ejerce (a la poesía), dígase toda actividad que involucre su escritura, o lectura, se accede sólo de forma voluntaria (siempre hablando en relación al trabajo de la poesía, uno puede conocerla, o iniciarse de manera accidental o casual, luego depende exclusivamente de uno).

Últimamente, como no vengo escribiendo tanto, cometo el vano error de “esperarla” y eso es nada más que una estupidez, ya que a nadie jamás se le resbaló la mano y por accidente escribió un poema, nunca, posta. Entonces, más que esperar es intentar, escribir, hasta que salga un pedazo de algo, un cachito de poema, un verso que me den ganas de conservar, aunque sea sólo una imagen.

En mi caso sólo así se escribir: leyendo muchos poemas, buscando lo que me conmueva o me siente a pensar, y después intentar escribir lo propio. Ahora bien, siempre comienzo copiando a otro poeta, y después borrando las partes obvias y limando la superficie, ahí es cuando se deja ver lo más parecido a un poema mío que puedo llegar y sólo cuando aparece algo que me parece genuino, lo guardo. La inspiración no existe, sólo es el anhelo de los que no quieren trabajar lo que aman por temor a desencantarse.

 

-¿A qué viene la poesía al mundo, en tu opinión?

 

no sé si viene a algo. Encontrarle una utilidad, función u objetivo a la poesía, es tan inútil como pensarlo en el resto de las artes. Supongo que lo que diferencia a un objeto de una obra de arte, es la utilidad específica y consensuada que se le da. A lo sumo, cada uno sabrá encontrarle una razón para leerla, y/o escribirla. A algunos les servirá para visibilizar cuestiones importantes, ya sean sociales, o personales, en mi eso se traduce como panfletarismo o egocentrismo, pero qué se yo. La poesía para mi no vino a nada, y sin embargo hizo y hace bastante sin ninguna pretensión propia, como la que sí posee cualquier otro útil que manipule el hombre, pero la poesía no es un útil justamente por eso.

 

-¿Qué determina si algo es un poema o no lo es?

 

No sé, si lo supiese no tendría que estar preocupándome por revisar y trabajar cada uno de mis textos durante horas, intentando que se asemejen lo más posible a un poema. Sin embargo, uno lo ve, uno se da cuenta cuando hay un poema y cuando no, al menos yo creo darme cuenta. No sé en qué parte ni en donde hay que fijarse. Si tuviese noción de cuál es esa marca invisible que caracteriza a los poemas, y los aleja de los no-poemas, creeme que se lo imprimiría a cada uno de mis textos, pero bueno, acá me tenés.

 

– ¿La lectura es más necesaria que la escritura para vos o son dos cosas que van de la mano?

 

La lectura es mucho más necesaria y no es una opinión. Hay que estar más tiempo leyendo que escribiendo. A la inversa es un suicidio y obviamente está lleno de suicidas. Tener lectura a tus espaldas te amplía el campo de posibilidades. Leer mucho no da garantía de que vayas a ser buen escritor, pero no leer no te va a dar ni el pie para empezar. Si vos en tu vida leiste dos o tres poetas, vas a pensar que la poesía es eso, y a lo sumo, lo que grita tu vecino en un micrófono algunos sábados.  Están los que piensan que la poesía es una sola cosa, y los que piensan que todo puede ser poesía, o sea cualquier mamarracho posmoderno. Me parece que de esa sólo se sale leyendo y corriendose de uno mismo, dejando de escribir por pura vanidad y leer, pero no te digo ratón de biblioteca, sólo tomarte en serio lo que te gusta. ¿Te imaginás un músico serio que sólo escuche su disco y el de los amigos? Bueno está lleno de poetas que leen lo suyo, lo de sus amigos, y los dos, o tres poetas fetiches del momento en su ambiente. Así leen, así escriben.

 

– ¿Hay un tipo de poema que te guste más que otro?

 

No sabría decirte qué tipo de poemas son los que más me gustan, o sirven, te podría decir poetas. Si la pregunta va en referencia a mis propios textos, servir ninguno, ahora gustar, los que para mí más se acercan a un equilibrio entre lo terrenal, lo lírico, y lo abstracto. Casi nunca me pasa.  

 

 

FIGURACIÓN CONJETURAL

desde acá
el sol parece una moneda valiosa
o un limón fresquísimo

 

desde acá veo las alturas
parecer más altas
y la distancia se parece a una lluvia
que mantiene, húmeda y vital, mi paciencia
por llegar a vos

 

los árboles parecen tus pestañas
y el cableado eléctrico una extensión de tu pelo

 

(desde acá la paciencia entonces parece virtud
y el desvelo voluntad)

 

pero yo no tengo voluntad
tengo sólo pareceres
de algún amor enchastrado
porque soy más hombre de lo que deseo

 

entonces
entre mis ojos
que mirarán siempre la lejanía más anunciada
-no hay forma de que aquello no sea la muerte-
aquel nido en el ciprés parecerá siempre una cama para mis santos
aquella nube una frazada hilada por mamá
ese vestido una manta contra todo pronóstico
Dios una posibilidad que guardo en el pecho
tu boca una llave del silencio
pero tus ojos parecerán tus ojos

 

 

 

VÍSPERA DE NAVIDAD

 

Feliz navidad Carolina,
el cielo se tiñe
de maniobras brillantes

 

nada opaca la noche
y mi familia contempla con sabia serenidad
el devenir del fuego

 

el vino va y regresa
en una intención circular de la alegría
pero en mis ojos se admite el error:

 

imagino el reflejo naranja de la luna
en la blancura espectral de tus dientes.

 

Igual,
nada opaca la noche
y tu familia contempla con sabia serenidad
el devenir del fuego

 

¿te imaginás el reflejo naranja de la luna
en la blancura espectral de mis dientes?

 

algo habrá en la víspera
digo yo
para inquietar así a las luces.

 

pero nada, algo habrá;

 

ya lo dije, y lo digo de vuelta:
feliz navidad Carolina.

 

yo no sé tu rostro invadido

por el fulgor de la pirotecnia

en un balcón que da a la calle
no sé tu labios invadidos

por la cerveza caliente del verano
pero sé que tu madre
ya no pregunta por mí.

 

 

 

EL AMOR ES DE LOS CUCHILLOS

 

es temprano
y estás en bombacha

 

no cruzás las piernas
y en tus manos sostenés
el mate más caliente del verano

mirás por la ventana
y toda esta luz que nos identifica
es una mirada entreabierta
una mueca torcida
un quejido

 

en toda esta mañana que no es más que un gran suspiro
la manteca reposa sobre el mantel lleno de migas
y junto al brazo que te sostiene la boca
hay dos tostadas a medio comer

 

de todos nuestros amaneceres
ninguno tuvo que ver con este
y sin embargo
uno recuerda

 

te vas al trabajo
y en una foto vieja con tu nombre
se lee la leyenda: acá yace el viento blanco
que es tu rostro y que llena, de brisa perlada, la cocina.

 

(alguna vez transitamos aquella mañana)

 

alguno de todos nuestros días
fue esa mañana

¡tuvo que ser esa mañana!
en que vos, poniendo la pava,
con la boca curvada. Eras Feliz.

 

Forne

Editor General. Originario de Barrio La Perla, Temperley. Se interesa por las pequeñas grandes cosas como la poesía, las plantas, la justicia social.

1 octubre, 2017