Cultura

Big Yur en defensa del Cine Argentino

En respuesta a los acontecimientos de los últimos días, que tienen como protagonistas de un lado al Estado nacional (con las políticas neoliberales de Mauricio Macri como punta de lanza) y a la ENERC (Escuela Nacional de Experimentación y Realización Cinematográfica) y al INCAA (Instituto Nacional de Artes Audiovisuales) del otro, creemos importante desde Big Yur manifestar –nuevamente- nuestro repudio a las repetidas intenciones del Estado nacional de destruir tanto la educación pública y gratuita como la producción audiovisual nacional.

Es clave primero aclarar los tantos… con la desinformación que algunos queridos medios de comunicación nos brindaron en los últimos días, se creó la falsa idea de que la producción audiovisual nacional es subsidiada por el Estado sacandole plata a éste que bien podría ir a parar para los jubilados, la salud o la educación (aunque siempre hay un resto para comprar algunas armas y demás, pero eso se supone que es otra discusión, ¿no?). ¡Qué cosa!

Pero la verdad es que el INCAA (el organismo encargado de la distribución de los fondos) es un ente autárquico desde 1994, por lo que distribuye su dinero y se “auto-subsidia” por medio de un sistema de recaudación que se alimenta del propio consumo de la industria audiovisual. Por medio de esta retroalimentación se forma un fondo de fomento cinematográfico que se basa en dos pilares: el primero, un impuesto aplicado en cada entrada vendida en el país, y el segundo, otro porcentaje que se les cobra a todos aquellos que hacen uso del espacio radioeléctrico nacional (podemos ubicar aquí a algunas empresas amigas del gobierno). Por medio de este fondo se financian el funcionamiento del INCAA como una institución autárquica, de la ENERC y el fomento para la producción de más de 200 películas por año.

Mediante una operación mediática que presentó un desfile de mentiras e incongruencias en el programa “Animales Sueltos”, el Estado nacional apuntó sus misiles contra sus nuevos oponentes, el INCAA y la ENERC. De esta manera, con la renuncia forzada de Pablo Rovito (rector de la ENERC, quien cuenta con el apoyo casi unánime de la industria audiovisual) una vez más la educación recibe una baja entre sus filas. En cuanto al INCAA, lo que se busca por parte de los ataques del Estado nacional es, en primera instancia, desestructurarlo por medio de la difamación y desestabilización para poder intervenirlo y lograr que pierda así su carácter autárquico. Debajo de todo esto hay una clara intención por parte del Estado de quitar al INCAA sus dos principales fuentes de ingresos, beneficiando así a unos pocos grandes empresarios, pero generando también un derrumbe en la producción de películas nacionales que conlleva la pérdida de nuestra cultura y de muchos puestos de trabajo, tanto a nivel administrativo como técnicos y artísticos.

El conjunto de trabajadores de la industria cinematográfica se encuentra en estado de alerta ante esta situación. Miércoles 19/04 a las 19hs. en el Gaumont se llevará a cabo la segunda Asamblea Abierta a la Comunidad Audiovisual, en el marco del inicio del Bafici, con el fin de visibilizar el conflicto e ir manteniendo al tanto de lo que ocurre.

Aunque nos quieran arrancar las ganas, vamos a seguir diciendo y vamos a seguir creando. Vamos a seguir denunciando cada pisada del gobierno sobre el pueblo. Porque desde abajo se dicen las verdades más crudas, sin filtro.